Fuente Museo Picasso Barcelona

En este proyecto tuve que reproducir fielmente el revestimiento original de los azulejos de una de las fuentes del Museo Picasso de Barcelona.

Tuve que realizar 180 azulejos rústicos (13cmx13cmx1cm) de reproducción de “Mostra” de dibujo abierto y policromado, datados del siglo XVII.

El reto de este trabajo fue sobretodo dar con el esmalte blanco opaco adecuado y el tono del carbonato de cobre (verde azulado) tan característico de este modelo de azulejo.

Mezclando el esmalte blanco de siglo XVIII (que es bastante brillante) con un poco de caolín para que le diera un poco de tono mate y así poder bajar el brillo para que se parecieran más a las piezas antiguas originales. Añadir el caolín también aportó alguna que otra imperfección al esmalte confiriendo al azulejo un aporte extra de autenticidad.

En cuanto al carbonato de cobre tuve que decantarme por usar una mezcla de óxido de cobre (verde) y un pequeño toque de colorante cerámico azul para poder dar con el color adecuado a los tonos originales del azulejo. Ya que después de varias pruebas con los diferentes tipos de carbonato de cobre que hay actualmente en el mercado me era imposible conseguir el color deseado.

La producción de este diseño de azulejo fue muy amplia en el tiempo. Se inicia a mediados del siglo XVII y se alarga hasta el siglo XVIII y aunque mantiene la estructura, con el transcurso del tiempo se simplifica su diseño. Las piezas de este último período son conocidas entre los coleccionistas como de “l’escaleta”.

Durante el periodo barroco (siglo XVII-XVIII) se emplean motivos que vienen de la naturaleza, así es frecuente ver margaritas, flores de clavel, de la patata o del tomate así como estilizaciones florales. En el caso de este azulejo parece representarse una estilización de la flor de la patata.

Iguales o similares se encuentran en importantes colecciones y museos como la colección Salvador Miquel, conservada en los Museus de Esplugues, Cau Ferrat de Sitges o la colección privada Mascort (en Torroellla de Montgrí).

Los azulejos están hechos manualmente, en barro rojo con una mezcla de degrasantes y cocidos, una vez esmaltados, perfilados y pintados a mano, a 980º grados de temperatura durante una cocción con una curva de temperatura lenta de 24 horas (8 horas de subida de temperatura y unas 16 horas de bajada de la misma).

El resultado de la fuente restaurada, como podéis observar queda espectacular, tal cual cómo fue conferida originalmente.

Sufrí y disfruté a partes iguales en su realización, pero me siento muy orgullosa del trabajo realizado.